La Belleza es equilibrio

Unas estancias únicas en las que la belleza vuelve a definirse como el equilibrio entre materiales, dimensiones y luz, por delante de conceptos extremadamente prácticos, impersonales y realistas.

Unos jardines que se integran en el contexto climático y geográfico del valle, plantas y balsas de agua que consiguen armonizar el exterior con el interior. Se ha diseñado y recuperado una huerta al estilo británico, con especies salvajes que contemplar y utilizar en la restauración del servicio de cocina.

Sugerir es un Arte

El proyecto arquitectónico presenta la conservación y restauración de piezas originales incorporando mobiliario contemporáneo de calidad y diseño indiscutible e intemporal.

Piezas de los años 40-50 del siglo XX, firmadas por algunos de los grandes iconos del interiorismo: George Nelson, Charles&Ray Eames, Arne Jacobsen o Hans Wegner . Diseños exclusivos en iluminación, de creación específica para el hotel.

Fabricantes contemporáneos de reconocido prestigio como Vitra, Roche Bobois, Carl Hansen, USM, Occhio, Catellani&Smith, Fritz Hansen, System Pool o Noken.

La familia Oiza Redin ha confiado en la responsabilidad del acondicionamiento y restauración del hotel a uno de sus miembros, Fernando, en calidad de arquitecto. Su labor ha sido reconocida en numerosos certámenes de arquitectura, entre los que destacan los premios FAD.
En esta ocasión ha realizado un trabajo lleno de sensibilidad y sentido común. Una intervención discreta y respetuosa para lograr una perfecta armonía entre lo nuevo y lo existente, su carácter original y el máximo confort actual.

edificio modernista